Tenme aquí,
entreabierta.
Con un mapa- clítoris
que despega desde el sueño.
A pocos pasos,
estaremos vientre y útero
desfalleciendo por ti.
Mi mano y la secuencia
orgásmica que se disuelve
en parafragmentos.
No temas, amor
de friccionar hasta el fuego
de inyectar sobre las heridas
un doble espectáculo circular.
Porque dejadas las ciegas células
aprendo de un lenguaje absurdo y doloroso.
Comemos fondos de mundo,
ciudades elípticas.
Cuando ardemos,
destinamos las ganas del llanto
sobre la terrible memoria solitaria
poseídos abruptamente por el desplome
anticiclico.
Sorteamos certezas
y no es azar.
Algo incrusta sobre nosotros,
apoderándose del silencio.
Me corto de amor
me ciego,
como una puta diestra
que aprende a escribir sutura.
Milagro Valdés