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Arrullo para la Maldita
Dentro de nuestra habitación oscura
donde el silencio se nos llueve
mantengo cautiva tu hermosura:
Tendida yace ella en cuna de nieve
El invierno dormido en su montura
condenado a este tiempo tanto debe.
Tus ojos celados por la locura
¿Por qué callan así tus labios breves?
¿Acaso no sabes que bajo el hielo
están dormidas las flores más bellas?
arroparé en mis versos el invierno…
De la bruma un simulacro del cielo
ha sembrado en tu vientre las estrellas
que han sido expulsadas del infierno.
Mauricio Mena
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